Descubren sistema circulatorio en los huesos.

Descubren un Sistema Circulatorio dentro de los huesos: su estudio podría hallar un remedio para las dolencias óseas

Un estudio ha demostrado la existencia de vasos sanguíneos que comunican el interior de los huesos con el exterior, siendo el canal de células causantes de la inflamación y de otras dolencias como la artritis reumatoide.

Un estudio publicado por ‘Nature Metabolism’ ha informado sobre la existencia de un sistema circulatorio en el interior de los huesos. Aunque el hallazgo se ha producido con ratones, se cree que los seres humanos también tienen flujo sanguíneo en ciertas estructuras óseas.

Anika Grüneboom, líder de la investigación y científica de la Universidad de Duisburg-Essen, Alemania, ha asegurado que existen vasos transcorticales (TCV), es decir, vasos sanguíneos que conectan el interior de los huesos con el exterior.

Además, estos vasos son las vías que toman los neutrófilos, las células que provocan la inflación en los huesos, la artritis y otras enfermedades óseas cuando se aceleran de forma excesiva, de hecho los ratones con artritis inflamatoria tenían más vasos transcorticales.

Los científicos tenían conocimiento de la existencia de arterias que atravesaban los huesos mas largos para permitir que la sangre atraviese la médula, pero desconocían el por qué de la rápida expansión de la sangre. La razón son vasos sanguíneos que cruzan el hueso perpendicularmente, para conectar el eje principal con el exterior.

Los vasos pueden ser de origen arterial o venoso y, sorprendentemente, los científicos alemanes pudieron demostrar que la mayoría de la sangre arterial y venosa en los huesos largos fluía a través del sistema TCV.

“Varios de esos métodos se han utilizado por primera vez para estudiar el flujo de sangre en los huesos. Esto se aplica, por ejemplo, a la llamada microscopía de lámina de luz y la imagen de resonancia magnética de campo ultra alto de 7 tesla”, han dicho los expertos.

Los hallazgos se han producido a través de la tecnología de rayos X y una técnica de miscrocopía de fluorescencia con las que consiguieron, mediante una solución que clarea los ácidos grasos, ver el flujo sanguíneo del interior de los huesos.

Los investigadores, que han asegurado que tendrán que reconsiderar conocimientos básicos sobre la anatomía de los huesos, esperan que el hallazgo contribuya a encontrar tratamientos que permitan disminuir inflamaciones y paliar los dolores causados por problemas óseos como la artritis reumatoide.

Fuente: https://www.nature.com/articles/s42255-018-0016-5

Recent Posts